Pon tus manos y tu lengua a explorar. Estos son los masajes para descubrir los puntos eróticos insospechados en tu cuerpo y el de tu chava. Dejen que la energía sexual fluya con todo.

Esto se trata de estimularte y estimularla para ponerse a mil, encontrar zonas y puntos que ni pensaron que podrían darles tantas sensaciones y preparar sus órganos sexuales para el round. Si quieres una sesión mutua, ten a la mano este texto e invita tu chava a que sigan el paso a paso. Hay que hacer que la energía corra y despierte todas esas terminales nerviosas que te dan el mensaje de gozadera.

*De preferencia integra en todos los masajes aceite de almendras o de masaje erótico.

  1. La corbata

Coloca las manos por detrás de su cabeza, uniendo los dedos. Deslízalas, unidas, en una especie de roce, por la nuca y hacia el cuello. Al llegar a los hombros, separa las manos como dibujando una corbata, uniéndolas de nuevo sobre los huesos debajo de su garganta. Con los dedos unidos baja por en medio de sus pechos y vuelve a subirlas rodeando cada bubi; roza los bordes con las yemas. Todavía no las toques, apenas estás anunciando que vas para allá.

Vuelve a unir las manos sobre las clavículas y sube hasta donde empezaste. Repite.

*Mete lengua: Puedes realizar el mismo viaje pero lingualmente de un lado. Comienza deslizando la lengua desde su nuca, baja por uno de los huesos de la clavícula y sigue hasta que rodees uno de sus pechos y de vuelta.

*En ti, funciona igual, ella puede hacer el viaje rodeando tus pectorales; verás lo desaprovechados que los tenías.

  1. Pechos orgásmicos

Sus pechos están conectados a su útero, ¿lo sabías? Por ello, algunas hasta llegan al orgasmo con una buena estimulación. Une las puntas de los dedos de cada mano y coloca ese ‘montoncito’ sobre cada uno de sus pezones, ahora abre los dedos como formando una estrella sobre cada uno de sus pechos, lentamente, deslizando y de vuelta. Es decir, acariciando radialmente cada lola, unes los dedos sobre cada pezón y puedes dar un ligero tironcito del mismo. Repite. Combina girando tus pulgares con un poco de saliva sobre cada uno.

*Mete lengua: Haz espirales linguales en cada lola, parte de la areola hacia afuera, abarca tanto como desees, incluso en el nacimiento de las axilas y de regreso. Deja al final algunas succiones.

*En ti, es lo mismo, verás que deberías prestarle más seguido tus pectorales para que juegue con la lengua.

  1. Qué buena nalga

Ella de espaldas y con una almohada debajo de la pelvis. Móntate en sus muslos y comienza deslizando ambos pulgares juntos por cada lateral de su columna vertebral, del cuello al cóccix y de vuelta. En uno de los regresos, desde el cóccix, separa los pulgares y deslízalos hacia abajo, abre ligeramente sus nalgas rozando cada línea interglútea y baja hacia la entrada de su vagina. Ahí apenas penetra con la punta de ambos pulgares, masajeando. Perfecta preparación pata ser penetrada. Pero… todavía no.

*Mete lengua: lo mismo, pero oralmente.

  1. Pies a entrepierna

Este es básicamente para reiniciar, hubo un subidón de excitación, así que cambiarás los estímulos para crear expectativa. Ella sigue boca abajo. Desde la planta de sus pies vas a deslizar los pulgares. Sube por la línea media de cada pantorrilla y en las corvas mueve los dedos hacia las entrepiernas. Sube hasta el inicio de sus labios mayores; puedes darles un ligero roce, abrirlos un poco. Regresa sólo hasta la entrepierna y repite. Hay una vía nerviosa de conexión entre el clítoris y la entrepierna. Estarás estimulándolo a distancia.

*Mete lengua: Gira la lengua sobre la corva de sus rodillas y entrepierna.

*Para ti: El masaje se da igual hasta rozar la parte trasera de tus testículos, desde ahí puede comenzar a estimularlos para el masaje final; el milking.

  1. Masturbación mega pro

Ahora sí, ella recostada boca arriba, de nuevo, su pelvis sobre almohadas y su espalda algo arqueada. Coloca ambos pulgares en su perineo (el espacio entre el ano y la entrada vaginal), sube por cada uno de sus labios menores, los cuales se unen bajo su clítoris. Rodéalo, estimulando sus laterales. Baja, y al llegar a la entrada de su vagina, penetra ligeramente con dos dedos de una mano, con las yemas viendo hacia ti. Comienza a dar algunos estímulos orales en círculo sobre el clítoris. Leve y lento.

Baja con tu lengua, dando caricias por alguno de los labios menores, y con los pulgares de cada mano, haz una ligera presión sobre sus ingles, en círculos. Penetra ligeramente con la lengua, masajeando toda la entrada de su vagina. Repite.

Finaliza enfocándote exclusivamente en el clítoris. Con ambos pulgares presiona los labios mayores sobre éste, hacia adentro y hacia afuera. Repite directamente sobre los laterales clitoriales, suavemente; es muy sensible. Gira la lengua sobre la punta del clítoris y haz movimientos de zigzag. Aplica ligeras succiones, como mini ventosas y al estar dentro de tu boca, de nuevo gira lentísimamente a lengua y ve aumentando la velocidad. Combina ritmos.

 

  1. Milking para ti

Te toca. Recuéstate con las piernas ligeramente abiertas. El masaje puede comenzar tengas o no erección, ya la tendrás, relaja. Ella debe tomar tu pene, colocando ambos pulgares unidos en la parte trasera, en la unión con tus testículos e ir subiendo lentamente, haciendo ligeras presiones por la línea central; sosteniendo con los índices la parte delantera. Al llegar al glande, debe abrir los pulgares y rodear con cada uno la corona y de regreso, varias veces para masajear sólo los bordes.

Con una mano sostiene el pene y con los nudillos de la otra va a subir y bajar por detrás del tronco. En algunas bajadas, puede tomar con una mano tus testículos y dar algunos masajes circulares sin ejercer mucha presión. Las yemas deben deslizarse.

Después, va a tomar el tronco con una mano, con la palma hacia arriba y deslizarla hasta el glande, en donde va a girar el pulgar para masajearlo. En tanto, la otra mano comienza el viaje hacia arriba para hacer lo mismo. El movimiento es ininterrumpido, como si tirara de una cuerda: cuando una ha girado su pulgar sobre el glande, la otra sube.

Al final, puede aplicar algunas succiones y ventosas, así como giros y espirales linguales sobre el glande y el primer tercio del tronco.

 

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