Sí, ‘allá abajo’ y en nuestros complejos cables pudieran suceder verdaderos fenómenos dignos de una serie de ciencia ficción. Entérate.

Sí, todos hemos escuchado sobre las infecciones de transmisión sexual, y mira que hay que ponerles toda la prevención posible, pero, ¿qué pasa con esas condiciones inevitables o congénitas? Échales un ojo

Sexomnia. Tener sexo dormido y sin darte cuenta

Yo sé que muchos se podrán inventar esto para justificar ciertas calenturas, pero quienes lo viven, no es precisamente una gracia. La sexomnia es una forma de parasomnia, de sonambulismo; pero ellas y ellos, en lugar de deambular por la casa o realizar actividades que tienen pendientes, buscan masturbarse o tener contacto sexual, con quien tengan a mano. Posteriormente experimentan amnesia, no recuerdan nada. Especialistas del Hospital Clínic de Barcelona, en 2013 analizaron cuatro distintos casos en los que además encontraron que durante estos episodios, algunos de sus pacientes intentaban tener relaciones sexuales de manera violenta y utilizando lenguaje ofensivo; algo así como una violación en estado de inconsciencia. Claro, para las parejas de los mismos resulta toda una amenaza. Los episodios se pueden vivir de dos a tres veces por semana y no hay un modo totalmente eficaz para tratarla.

Difalia y afalia. Tener dos penes o ninguno.

Ambas son condiciones congénitas bastante extrañas y se dan por ciertas fallas durante el desarrollo fetal. En el caso del pene doble o difalia, por lo regular aunque hay dos falos, es muy probable que su forma no sea la esperada o frecuente y su funcionalidad pueda estar limitada. En el caso de la afalia, que es todavía más extraña, se han publicado apenas 80 casos, clínicamente hay escroto bien desarrollado, testículos descendidos pero no hay pene. La uretra, el orificio por el que orinamos, puede estar adyacente al ano y en otros casos dentro del recto; es decir se tiene la misma vía de desecho tanto para orinar como defecar. En el caso de las mujeres es más común. Hay muchos más casos de presencia de doble útero y cérvix.

Trastorno de excitación sexual persistente. Orgasmos de la nada e imparables

Y de pronto, no uno, no dos; hasta trescientos orgasmos en un día. Son los que han contado las mujeres que padecen este síndrome. En ellas surge una fuerte ingurgitación y palpitación de la vulva, vasocongestión en los pechos y erección de los pezones tal cual estuvieran profundamente excitadas. El dolor es muy intenso y sólo se calma ligera y momentáneamente al aplicar estímulo o presión y ser liberado en un orgasmo. Sin embargo, no hay deseo emocional, no hubo siquiera fantasía. En ocasiones, ante una ligera vibración en el auto, al caminar o estar cerca de una lavadora, comienzan a orgasmar sin control. La espalda se arquea, la pelvis emite contracciones, la cara enrojece y cada signo físico del clímax es visible. La ansiedad y el pánico se apoderan de ellas, porque la vida laboral, social y hasta de pareja se afecta. Estar excitada 24/7 termina con cualquier deseo de acercamiento erótico.
Esta condición fue reportada por primera vez en el Journal of Sex and Marital Therapy por la doctora Sandra R. Leiblum en 2001 y para 2007, una investigación de la Rutgers University ahondó en sus causas y encontraron más de 400 casos en el mundo. Los tratamientos que se han aplicado sin total éxito van desde los geles anestésicos, agentes anti androgénicos hasta la acupuntura. En algunos países como Estados Unidos se han creado grupos de auto ayuda para quienes padecen dicho síndrome, en algunos casos incapacitando por completo y sin posibilidades de tener un día “normal”; un día sin orgasmos continuos

Osificación peneana. Un pene que se convierte casi en hueso.

Si de extrañezas hablamos, tal vez esta sea la más del pene. Esta condición se da cuando los tejidos blandos del pene comienzan a calcificarse, y puede endurecerse o quedar totalmente disfuncional tanto para la erección, la eyaculación y la micción. Aún no se conoce a qué se debe que comiencen a depositarse sales de calcio en los tejidos blandos del órgano, creando placas de hueso. Se cree que son hereditarias y/o provocadas por otras condiciones como tabiques fibrosos que se crean en los tejidos. Hay tan solo unos 40 casos reportados.

Eyaculación retrógrada. Venirte pa dentro

Los mal llamados orgasmos secos pudieran deberse a esta condición. En esta, la respuesta sexual se da paso a paso, o sea, hay excitación, erección y se llega al pico orgásmico pero no hay expulsión de semen, este se redirige hacia la vejiga, donde queda contenido. El semen se desecha al orinar. Puede deberse a un desorden en sistema nervioso autónomo que no permite que se dé el correcto funcionamiento de los esfínteres. Se puede tratar con medicamentos.

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