Cada vez son más frecuentes los reportes de mujeres que llegan al orgasmo haciendo ciertas rutinas de ejercicio. Y obvio, sin ningún estímulo a los genitales. Muchas se llevan tremenda sorpresa sintiendo una enorme oleada de placer sexual cuando lo único que buscaban era moldear el cuerpo. Pero imaginarán lo incómodo que les resulta tener que fingir en plena clase de pilates. Bueno, hay explicación, al menos hipotética.

De acuerdo con una reciente investigación de Debby Herbenick, co directora del Center for Sexual Health Promotion en la Universidad de Indiana, esta situación es bastante común. Su estudio reportó que el 40% de las mujeres (basada en su muestra) han experimentado una sensación orgásmica realizando ejercicio físico, especialmente haciendo abdominales.

Denominó al fenómeno ‘coregasms’ ya que al parecer suceden al ejercitar el grupo de músculos que rodean a la columna vertebral en su zona lumbar formando la cintura, popularmente conocido como el core. Por lo regular tras múltiples repeticiones. Asimismo encontró casos de mujeres que llegaban al clímax montadas en la bicicleta o la elíptica, corriendo, nadando, en aparatos de pesas o practicando yoga. Su investigación aún no concluye las causas. Sin embargo, es probable que  se relacionen con la producción de sustancias como las endorfinas que también se liberan durante la excitación sexual y al orgasmar/eyacular. Así como por la presión que los músculos implicados crean sobre el suelo pélvico. En el caso de los ‘orgasmos de bicicleta’ o al correr se relacionan con el roce de ambas entrepiernas en movimiento sobre el clítoris.

¿Les ha pasado? Disfrútenlos. Razones más para ir al gimnasio.

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