Según una encuesta realizada por Pfizer Canadá, los hombres encuentran el orgasmo por masturbación más fuerte que el que consiguen en un coito. No obstante, el segundo les resulta más placentero por el contacto emocional (cuando lo hay). Es decir, un hombre consigue en una paja más intensidad que la que encuentra con una mujer con la que no tiene ningún lazo psicológico.

Ahora, dado que los hombres son mucho más dados a masturbarse que nosotras, encuentran en ésta práctica algo poderoso. Y cuando el foreplay o juego previo incluye que una mujer los estimule manualmente, suelen llevarse una buena dosis de desencanto. Esto ¿por qué?, porque claramente las mujeres tienden a ser muy bruscas al momento de masturbarlos. Es más que sabido que todas tenemos la imagen del hombre masturbándose (en películas desde una porno hasta en ‘Loco por Mary), tirando del pene con fuerza y jalones; lo cual apreciamos como ‘¡ah! eso es lo que les gusta’. Para empezar, aquellos hombres que se masturben de ese modo, lo están haciendo mal. Y no porque haya una ténica pero el asunto es que cuando los hombres lo hacen de ese modo, a lo unico que reducen la práctica es a obtener un orgasmo, cuando el autoerotismo es algo que puede llegar a ser multidimensional. En fin, volviendo al punto, si como mujer sólo tomas su pene y tiras de él que parece que se lo arrancarás, en efecto, puede que él llegue a eyacular pero estás dejando de aprovechar un estímulo que puede alcanza muchas más vertientes.

El pene está subdividido en zonas de poder, podríamos seccionarlo en anillas de dos a tres centímetros. La parte medular está en el glande, el más sensible por eso hay que dejarlo para el final. Hay que estimularlo en espiral, rodeándolo. Presionando levemente para promover su erección. Hay que reeducarlo, enseñarle a sentir porque ya se acostumbró a los tirones y jalones que lo hacen desperdiciar su potencial sensitivo. Así como promover una eyaculación no controlada.

Para empezar, comiencen por acariciar la zona. No sólo el pene, sino también la pelvis, la entrepierna y los testículos. Esto hará que las terminales nerviosas de toda la zona se activen y se envíe más sangre al pene (imagino que saben cómo funciona, a más sangre enviada a las arterias del pene, mayor sensibilidad y firmeza). Después, toquen el pene con suavidad tómenlo de distintas formas (con los dedos ‘mirando hacia abajo’ y luego giren la mano) y rocen todo el tronco del pene. De preferencia, usen un lubricante para hacerlo más placentero. Si después de dicho juego van a tener relaciones, usen un lubricante con base de agua ya que cualquier otra sustancia puede romper o degradar el condón o al entrar en su cuerpo (como quienes usan una crema batida) la sustancia puede irritar o generar una infección en su vagina. Una vez que hayan dado este roce, con el pulgar estimulen en cículos el glande, dando ligeras presiones. Para ese momento, el guey seguro ya tiene ojo de ‘huevo cocido’. Y entonces pueden comenzar a tirar sua-ve-men-te del miembro pero poco a poco y más que tirar (que es cuando se ve claramente cómo la piel de la base del tronco del pene se estira), hagan el mismo efecto del roce pero a mayor velocidad e intensidad.

Otra gran pero gran táctica:

1. Con las manos perfectamente lubricadas, tomarás -con una mano- su pene desde el tronco y la deslizarás hacia el glande. Con el pulgar masajearás este último punto de abajo hacia arriba. O sea desde la corona posterior del glande hacia el orificio uretral; o bien en un rápido círculo sobre su misma forma.

2. Al tiempo de que una mano sube, la otra comienza el recorrido desde el tronco. O sea, la caricia nunca se detiene: Cuando una está en el glande, la otra ya está en el tronco subiendo. Imagina como si ‘tiraras’ de una cuerda interminable pero con las yemas de los dedos hacia abajo y el pulgar hacia ti. El movimiento ascendente por obviedad hará que hales ligeramente del pene, por ello aunque aumentes la velocidad, no presiones demasiado porque pudieras lastimarlo.

De este modo es mucho más placentero para ellos y créanme ustedes se llevarán las palmas. Igualmente, si gusta, pueden combinar los movimientos anterioes con succiones o sea sexo oral.

Espero tengan la paciencia para hacerlo, van a lograr que él tenga una verdadera nueva experiencia y se dará cuenta que ni él sabía masturbarse tan bien. Otro consejo puede ser (siempre y cuando se su pareja, lo conozcan y lo que siempre digo) que justo cuando noten que él está cerca de eyacular, se monten en él para que las penetre. El efecto también será muy satisfactorio. Pruébenlo y ahí me cuentan. Besos

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