Tenemos un sistema de conexión sensorial íntimamente relacionado con la memoria. Es decir, cuando estamos en un lugar donde se despide un olor a un perfume o comida, parecido o idéntico a otro percibido en el pasado, de manera automática nos traslada a una emoción, lugar, persona. Lo mismo podemos hacer con ciertos estímulos sexuales: enlazarlos a caricias que pueden ofrecerse o ejecutarse en cualquier lado; mismas que harán que la pareja piense en sus encuentros sexuales y se encienda.

Por ejemplo, cuando ofrezcan caricias manuales a su galán, al mismo tiempo y con la otra mano den ligero masaje o ‘cosquillitas’ en el nacimiento de su cabello en la zona de la nuca. Justo donde se hace un huequito, digamos en la base del cerebelo. Presionen un poco y hagan círculos con sus dedos. Tiene que ser simultáneo y muy agradable. Tiene que ser un estímulo claro y en una zona específica.

Además debe repetirse, es decir siempre o la mayoría de las veces deben relacionar ambas caricias para que su cerebro genere la conexión. Y, cuando estén en una reunión, en la calle o hasta en el salón de clase y realicen el estímulo a la nuca (claro, sin el asunto del pene), él se irá derechito al recuerdo de sus maravillosas manos en su miembro. El momento se vuele erótico y genera vínculo y complicidad. Ambos sonreirán con cierta malicia porque sabrán a qué están aludiendo ambos cuando a la vista de los demás sólo hay una cosquillita en la nuca.

En el caso de los hombres, cuando besen los pezones de su chava, por ejemplo (mismo que no pueden hacer frente a los demás), pueden pasar sus dedos ligeramente detrás de su oreja, presionar un poco el lóbulo y deslizar la mano hasta la clavícula. O, igualmente al momento del cunnilingus, con ambas manos presionar sus huesos pélvicos. Cuando repitan esto una y otra vez, habrá creado una señal poderosa.

Ya encontrarán qué conectar con qué, creen su propio lenguaje ‘sexual’ a la vista de todos. La cosa es mezclar una caricia ‘sexual’ con una que puedan ejecutar en cualquier instante.

También pueden elegir un producto que hable por sí solo y sirva de mensajero. Puede ser un juguete, una prenda o, mejor aún, algo con una doble función como un condón que haga que el momento se ponga divertido, como los Sico® Pleasure® Feel.

Estos condones son de mis favoritos de Sico® porque su forma es adaptable, anatómica y le da una mayor firmeza al pene y además está texturizado. Es decir, el látex tiene pequeñas protuberancias en líneas y puntitos que masajean al interior de la vagina, exacerbando las sensaciones. Así, cuando quieran enviar un mensaje con sexo implícito sólo tienen que dejarle a su pareja, en algún lugar o hasta en un paquete como regalito unos Sico® Pleasure® Feel y sabrá que hoy será un día para recordar.

Aprovechen las conexiones de sus cerebros y déjenlo hacer match con su intimidad erótica.

 

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