Sabemos que el orgasmo surge en una parte cerebral denominada córtex límbico. Justo en ese maravilloso momento toda nuestra anatomía sufre un mini ataque epiléptico: la actividad cerebral se acelera, se producen contracciones musculares (en ocasiones causantes de tirones y otras consecuencias molestas y dolorosas), los músculos faciales se vuelven locos, el ritmo cardíaco se acelera que parece que saldrá disparado, entre otros.
Además hay un punto gracioso e interesante, lo que pasa con nuestros pies. Las convulsiones orgásmicas los afectan especialmente. Los dedos se pueden abrir o dormirse, acalambrarse o hasta quedar uno encima del otro. Después, claro vuelven a su lugar y estado de reposo (nunca falta el que cree que va a quedar como cuasimodo si tiene un orgasmo). Pues inteligente, creativa y magistralmente una empresa italiana de zapatos decidió lanzar una campaña. Chequen.

¿Alguna vez han observado sus dedos de los pies durante el clímax? Se van a reír mucho cuando lo descubran.

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