Preocupación de algunos, motivo para no celebrar de otros: un 14 de febrero sin pareja. Ese día en que la cursilería hace de las suyas y todo el mundo parece disfrazarse de chocolatito caliente, puede resultar incómodo o hacer senitr inadecuados a quienes no le dan la menor importancia. O bien, se la dan, y quisieran sentir ese llamado pintado de corazones pero sencillamente no tienen en quién descargar los ímpetus valentinos.

En general nuestra sociedad es bastante presionante con el asunto de la soltería. Pareciera que el nivel de éxito de una persona de cualquier edad (en edad de ‘merecer’) se sostiene en su capacidad para tener novi@, esposa@, amante, llegando a denominar a los solteros como bichos raros. Sin afán de hembrismo, dicha presión suele ser mucho más pujante hacia el sexo femenino. ¿No tiene la damisela con quién ir a un compromiso o cualquier otra dinámica social? Nombre, ‘pobre de ella’. Y muchos suelen inconscientemente pensar que ‘algo está mal’ con dicha persona porque ‘por aaaalgo’ no tiene quien le ‘encante las  carnes’. Una vez, una amiga con ciertas limitaciones ideológicas le preguntó a otra del mismo grupo -quien lleva soltera mucho tiempo, con algunos ligues estacionales- si no le daba PENA ir sola a todas las bodas a las que ese año nos invitaban (fue uno de esos años en que la mayoría del grupo se casó). WTF? ¿Pena? Y sí, así piensa mucha gente, presiona . Y ni hablar de las familias que ‘se preocupan’ porque el retoño nomás no agarra novia o novio. Todo este bagaje, que se presenta  en todo tipo de nimiedades,  promociones comerciales (paquetes para parejas) y en general en un mundo que pareciera eximir a la soltería como un estado muy disfrutable, impacta a muchos. Justo en días como San Valentín les puede abrir un poco más la herida.

Pues bien, más allá de analizar el objetivo comercial del 14 de febrero o sus orígenes, dejémoslo en que -si quieres celebrarlo- finalmente es una fecha para recordar el amor. Mismo que está en todos lados. No sólo entre dos personas del género opuesto o del mismo que se aman, atraen eroticamente o tienen un involucramiento emocional. Tienes familia, amigos (solteros o cuyas parejas ese día no están por alguna razón), gente con la que disfrutas pasar un buen rato. Bien, ármate un plan desde ver una película en tu casa con tu mamá (a quien probablemente le harás el día cuando le digas que quieres celebrar lo mucho que la quieres), ir al teatro (ese día justo por la fecha hay muchas obras que dan función), armarte una noche de xBox con tu súper carnal, jugar algo, en fin. Ahora, ok, todo el mundo está ocupado, nadie puede o trabajan al otro día. ¿Y tú? ¿No eres la persona a la que deberías amar con toda incondicionalidad antes que a nadie? Regálate el día, o la noche. Para ti. Para hacer algo que te encante, desde masajearte las patas con una cremita, ver la serie que te encanta, leer, servirte unos tragos y beberlos relajado escuchando música, cocinarte o pedir algo rico. ¿Autoerotismo? Ok. En ocasiones tenemos un concepto muy equivocado del erotismo y por lo tanto del autoertotismo. Pensamos que erotismo es igual a sexo. La Erótica comprende sensaciones, experiencias sensoriales, placer y no sólo genitalización. El hecho de que como mujer (o claro hombre) te regales una noche en que te des un laaargo baño, te pongas algo que te encanta, perfumes tu cuerpo, te pongas una crema que huele delicioso, te cepilles el cabello hasta que cabecees, te relajes, comas cosas que maravillan a tu paladar, eso es autoerotismo. Claro, si además quieres regalarte una buena sesión de autoexploración y estimulación de zonas erógenas y genitales, venga. Disfrútate. Eso es regalarse un día, ponerse en contacto con uno mismo.

Si no te quieres quedar en casa, vete a cenar solo ¿qué tiene de malo? O a un bar, al cine, en fin. No vas a ser el único soltero o la única soltera en el lugar. Celébrate. Cómprate algo que hace mucho quieres tener y no sientas culpa, nada pasará si tomas un poco de tus ahorros. Te lo mereces.

Hay mil formas de celebrar, la cosa está en quitarse el estigma mental de ‘ando cual perro sin dueño’. Foméntense, no sólo ese día, siempre, el contacto con ustedes. No hay mejor compañía. Así que aquellos a quienes les estaba haciendo ruidito que ese día iban a andar solos piensen que tendrán unas horas sin interrupciones y sin contratiempos para dedicárselo a sus sensaciones. Y feliz día del amor.

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