El sabor en los labios, las lenguas se encuentran y la acuosidad se hace presente. Puedes sentir en la boca lo que está por venir. Tu saliva es una herramienta, un importante indicador de los niveles de excitación. Esos casi dos litros diarios no se producen únicamente para lubricar tu cavidad bucal y facilitar la digestión del bolo alimenticio; también pueden detonar maravillas.  Porque las cantidades y variaciones de la misma pueden determinar el éxito de un encuentro sexual.

Así como aumenta tu secreción salival cuando hueles o ves un platillo que te encanta -incluso con sólo emularlo- tu boca se humedece cuando descubres a una persona atractiva o te excitas. Activarte sexualmente, promueve la salivación. “El sistema endócrino consiste en todas las glándulas del cuerpo, éstas se encuentran conectadas entre sí, como una charola para hacer hielos. Si empiezas a llenar un cubo, éste tiene una oquedad que le permite llenar al que sigue y así sucesivamente”, comenta el sexólogo Jerónimo García. Entonces, todos se van de la mano. Hay que aprovechar cuando tu boca se llena de este líquido.

Boca y labios
Los besos tienen una importante función para llegar al quinto cielo. A mayor producción de saliva a través de los besos, mayor lubricación en la vagina. Lo cual, obvio, facilitará las labores.  De hecho, la mucosa del interior de la boca es muy parecida a la de las paredes vaginales. Besar puede ser la forma de medir el mejor momento para saber cuándo acariciar la vulva y clítoris o penetrar ya sea manualmente o con el pene.

Saborrrr
Los botones gustativos son estructuras en la lengua que contienen las células receptoras del gusto. Posees alrededor de 10,000 que cada siete días mueren y son reemplazados por nuevos. Estos también pueden detectar las feromonas, de acuerdo a estudios del Dr. G.C. Balboni del Instituto de Anatomía Humana de la Universidad de Florencia. Es decir, en la química sexual detectada olfativamente por el aparato vómeronasal hay una importante intervención de la lengua. El gusto es otro factor clave asociado al mecanismo sexual. Además, la química entre dos personas se potencializa cuando mezclan sus salivas, prueban su piel y sus fluidos como los vaginales, el semen o el sudor. Es un proceso inconsciente que genera atracción. Provee un pronóstico de la calidad de la conexión química.

Reflexología oral
El arte de la reflexología está en estimular puntos, zonas y órganos a distancia. Puedes generar desde excitación hasta un orgasmo sin necesidad de acercarte siquiera al pubis. Grandes trucos. Los genitales pueden despertar a control remoto.  Lo único que necesitan es mover la boca y la saliva.

Conexiones reflexológicas (ojo caballeros)
Pezones a útero
La succión a los pezones genera un reflejo en el útero. Éste sufre contracciones parecidas a las que se dan durante el clímax. Es por esto que hay mujeres que pueden llegar al orgasmo con estos estímulos. Hay hormonas en juego y una conexión neural. Una de sus funciones causales es para permitir que la lactancia ayude al útero a recogerse o recobrar su forma tras el parto. Así que no olvides ensalivar sus pechos. Despiértalos. Comienza desde la unión de las axilas y una de sus lolas. Ve bajando la lengua, dejando un camino de saliva, sopla sobre ésta para dar un contraste de temperaturas, y ve acercándote hacia el pezón. Rodea la areola con masajes linguales y regresa hacia la axila. Este juego generará que ella quiera que vayas por más. Deja al final la succión al pezón. Para entonces estará a punto de ebullición.

Entrepierna a clítoris
Aproximadamente a una cuarta de distancia de su rodilla hacia arriba, en la entrepierna, hay un punto de terminales nerviosas conectadas directamente a su clítoris. Si quieres que ella sienta esta electricidad aún cuando están en plena reunión familiar, sólo tienes que deslizar tu mano hacia ese punto. Ya en masajes con tu saliva como protagonista sólo tienes que recorrer este punto con la boca y dar ligeras succiones en su piel. Tras un par de éstas, lame en diferentes direcciones y movimientos. Tal cual dieras sexo oral. Activará su clítoris y para cuando subas hasta ahí, no tendrá más que rendirse.

Dedos y pies a genitales
Esto también aplica a ti. Tanto en las yemas de los dedos, las manos y los pies tenemos conexión con los genitales. Succionar la primera falange de cualquier dedo, además de emular el sexo oral, activnia los nervios pélvicos. Del mismo modo, puedes generar un reflejo si lames la unión entre sus dedos pulgar y cordial. Claro, tu pene también puede sentir el regalo si introduces un dedo en su boca para que ella lo succione. Pruébalo cuando estén haciendo el amor o mientras estimulas su cuerpo. Ahora, si tienes espíritu de acupunturista, puedes dar masaje reflexológico oral en sus pies. Encontrar la zona genital precisa en la planta es un poco más complejo. La zona de su útero y vulva está ligeramente atrás en el borde donde su talón termina y comienza el arco. Puedes probar en un perímetro regular. También muy cerca está el punto reflejo de tu próstata y tus testículos así que déjate tocar los pies más seguido.

 

 

 

Share Button