Las mujeres de más de 40, no son las mismas de antaño. Como en ninguna otra era, se reconocen fuertes, independientes, atractivas, poderosas y exitosas profesionalmente. Asimismo, como nunca antes, habían tantas solteras: la edad promedio de las divorciadas en México es de 38. Además, tienen un plus: experiencia amatoria y saben quiénes son. No buscan a un hombre que las ayude a descubrirlo sino a potencializarlas. Te has encontrado con alguna, claro, pero a tus, veinti o treinta y tantos te sientes desarmado frente a ella. No será fácil conquistarla. Te decimos cómo en unos cuantos pasos.

Quiénes son las cougars y las MILF
El término cougar es utilizado para referirse a las mujeres mayores de 40 años que buscan relacionarse sexual y/o emocionalmente con hombres mucho más jóvenes que ellas. En los últimos años esta conducta se ha hecho común dado que muchas se consideran en una etapa de plenitud sexual y económica y encuentran un modo de éxito personal en este tipo de conquistas. Valerie Gibson, en su libro Cougar: A Guide for Older Women Dating Younger Men, comenta que este fenómeno ha tomado fuerza dado que cada vez hay más mujeres que se comparan con hombres mayores y poderosos que aprovechan su posición para tener parejas jóvenes en vez de personas de su edad que ya no lucen tan atractivas. El término alude tanto al felino del mismo nombre (el puma) así como a la ropa con estampado de animales (animal print) que se reconoce como un gusto cliché en dichas mujeres y su significado de agresividad sexual.

Las MILF, son igualmente mujeres de más de 40 o en sus late 30´s que tienen hijos, en ocasiones ya adolescentes, pero que siguen luciendo sexies, guapas, o tienen cuerpos que envidiarían las chicas de 20 años; tienen un halo de atractivo sexual muy poderoso. Viene de las siglas Mother I’d like to fuck, o sea, “Mamá que me gustaría ‘tirarme’”. Claro, a diferencia de la cougars, ella probablemente no esté buscando relacionarse con chicos; sólo es una fantasía para ciertos hombres y quizás ni enterada está. El hecho de ser atractiva y querer lucir joven no implica que esté buscando nada; sencillamente ama sentirse así. Sabe quién es. No generalices y cuidado con el ego, una mujer se embellece para ella, no para ti.

Ahora, salir con una de ellas cuando eres un veinteañero o treintón, implicará ciertas estrategias. Obviamente el máximo beneficio está en que ella tiene una identidad definida personal y sexual, ha explorado, ha tenido experiencias y está lista para seguir ampliando su espectro amatorio con hombres más jóvenes que ella.

Acá algunos tips:

1. Invítala a salir y ten claro a dónde Ella quiere divertirse. Busca una actividad interesante o nueva, (ya fue a muchos antros). Sé innovador.

2. Sé puntual y tan caballeroso que le recuerdes su adolescencia. Volver a esas sensaciones le dará sentido a todo.

3. Conversa y pregunta. Ella quiere contar quién es. Recuerda, ya lo sabe.

4. Tu turno de hablar. No mientas por impresionarla. Sé tú o lo notará. Tu ventaja sobre los de su edad: puedes ser más genuino, ella amará eso. Créeme conoce a los de su edad y los alcances que pueden lograr.

5. Evita hablar/quejarte de tus ex (10 años menores que ella) o decir que las prefieres ‘mayores’ porque las de tu edad te resultan bobas. Nunca aludas a la diferencia de edad, jamás la hagas sentir vieja.

6. Plantea temas ‘sin edad’, actuales y generales. No olvides, son de la misma época. Si ella habla de ‘esa’ diferencia, puntualiza que es un factor sin peso para ti. Sólo son un hombre y una mujer

7. Acaríciala, acércate sutilmente. No insistas, suelen tener la sensación de que sólo las buscan por sexo

8. Cierra la cita con un plan para verse pronto. Si surge un beso y algo de foreplay, al despedirse, frénalo sin rechazarla. Demuéstrale que quieres más que ‘su carne’. Dile claramente que quieres esperar pero que estás ansioso.

9. ¿No pudieron evitar el sexo? Al llegar a casa textéale lo bien que lo has pasado. Y llámala por la mañana. Obvio, si ella te pide que no la contactes, espera a que te busque.

10. Adáptate a sus dinámicas si tiene hijos u otras responsabilidades. No siempre serás su prioridad.

11. Si sólo quieres sexo, no promuevas otras expectativas. No la lastimes. Sé honesto. ¿Quién dice que ella no quiere lo mismo de ti? Es una niña grande, puede con ello.

12. No te aproveches, el cliché de la ‘cuarentona’ hambreada de amor frecuentemente es real. Si la notas demasiado abierta a la experiencia, pauta el ritmo. Marca la calma si quieres una relación seria. Si sólo deseas un affaire y ella parece encantada con ello (sin compromisos), déjalo claro. Textual y no tácitamente.

13. Creo que no tengo que pedirte que no seas ‘chichifo’, o como le llamen en tu país a los hombres que suelen seducir a este tipo de mujeres para sacarles dinero, viajes, posición social o laboral. Ponte a trabajar, supongo que algo sabrás hacer; los gigolós están out!

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