El universo post coital es complejo: lo que dicen nuestro cuerpo, emociones y hormonas una vez finalizada la tertulia.

Él necesita ‘algo más’
Te preguntarás porqué, aunque sabes que no estás con el clásico tipo de una noche, cada vez que lanzan el último suspiro orgásmico, él casi desaparece.

Durante la actividad sexual todos segregamos un gran coctel químico. Y ellos experimentan una mayor liberación de adrenalina y testosterona en periodos rápidos y cortos, por ello que su respuesta sexual es más pronta y breve: sus orgasmos duran en promedio siete segundos, en tanto nuestro clímax tiene un lapso de entre 17 y 19 segundos y es más extensivo.

Ellos, una vez que orgasman o eyaculan, tienen un bajón –literal- de sustancias, en especial de dopamina y sienten necesidad de ‘cambiar la actividad’. Por ende, aunque 15 minutos atrás no había nada más atractivo que tus lolas, al darse este bajón, su cuerpo no les pide más contacto. Puede suceder después de uno o varios coitos, pero una vez que se da, para ellos ‘acabó el show’.

Pero ella sí quiere…
Tal vez ella sea de las que experimentan necesidad de contacto. Pudo quedar perfectamente satisfecha pero le encantaría sentirse mimada por un rato más. Esto se debe a que la oxitocina, hormona que promueve el contacto y el apego, queda activa por mayor tiempo en nosotras y nos sentimos ansiosas por ser abrazadas o mantener las caricias.
Lágrimas de ¿placer?
Aunque suene loco algunas mujeres tienden a sentir tristeza, incluso ganas de llorar aunque el encuentro sexual hay sido un éxito. En los últimos años se ha comenzado a estudiar un fenómeno denominado hasta ahora depresión post coito. El origen o causa sigue en incógnita pero tras varios estudios, se cree que pudiera relacionarse con desbalances de ciertas sustancias que se dan al orgasmar.

El cliché del cigarrito post coito
La nicotina, es parte del sistema de recompensa de un fumador. De un adicto a dicha sustancia. Tiene un mapa creado por estímulo-satisfactor, erótica en el sentido del gusto y una serie de señales.

Los sistemas de recompensa son centros en el sistema nervioso central que obedecen a estímulos específicos y naturales. Fumar después de tener sexo es tanto una conducta adquirida como una recompensa.

Eyacula y se va
Si la ritualística común de él es darse prisa a salir de tu casa o del motel una vez que ha eyaculado, creo que no debemos decirte que el mensaje es claro: sólo va por el sexo. En especial si no busca convivir contigo salvo sobre el colchón. Si no estás interesada en una relación puramente sexual, es momento de buscar lo que mereces. ¿No crees? Lo mismo aplica en el caso de las mujeres que apenas acabó el show, ya están buscando su bolsa y sus calzones.

Limpieza urgente
De acuerdo con un estudio de la Australian Association of Sex Educators, las personas que tienden a asearse inmediatamente tras tener sexo, y les provoca ansiedad no tener una ducha o lavabo cerca, suelen percibir el sexo como un acto pecaminoso. Necesitan ‘lavar’ la culpa que les genera.

Una manía sana
De acuerdo con una encuesta de la Universidad de Columbia, el 85% de las mujeres solemos ir a orinar después del coito aunque no tengamos ganas, esto pudiera ser por ‘instinto’ de protección. Durante la penetración se pueden acumular bacterias y secreciones en nuestra uretra y el orificio uretral pudo haberse irritado. La única manera de permitir el arrastre mecánico de bacterias y sustancias que el pene introduce durante la penetración, es orinando.

Cualquiera que sea tu manía o ritual post sexo, sabes que puedes reencender el momento y la familia Sico®siempre te acompaña en cada round. ¡Descubre!

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