Hay regalos inolvidables que cada que volvemos a ver o hasta tocar nos trasladan a recuerdos poderosos. Y cuando se trata de crear momentos eróticos dichos regalos son aún más memorables. Porque resulta un regalazo para ambos. Nadie negará que las mujeres somos complicadas cuando de comprarnos un regalo se trata. Nunca saben nuestras parejas si le van a atinar pero hay cosas que aceptaremos con emoción porque nos hace sentir deseadas, porque sabemos que la función se puede poner espectacular ante la tácita petición. Ese es el caso de la lencería sexy, de los baby dolls, las tangas, las medias. Sabemos que hay un mensaje implícito que nos dice ‘ponte esto y me vas a poner como loco’.

Ahora, claro viene la cosa que se les complica a los hombres. Cosas de talla, cuál elegir, y si no le gusta, y si le parece vulgar. Bueno eso es parte de la dinámica, porque le puedes ofrecer la oportunidad de adoptar un rol dependiendo del estilo de lencería que elijas para regalarle. Lo importante es que a ti te prenda, te haga fantasear. Luego, la talla es más simple de lo que uno cree. Simplemente le calculas si es talla chica, mediana o grande. Te sugiero que salvo que ella sea muy delgada, elijas el mediano. Porque si le llegas con un grande que le quede igualmente grande, estarás dando a entender que te parece ‘grande’, lo que nosotras traducimos como ‘gorda’ y ya habrás empezado mal. Y si le regalas algo que no le quede o que le entre con calzador comenzará a auto criticarse y sentirse hecha un tambo. No querrás comenzar el round amatorio con un mercado de lágrimas, ¿cierto?

Luego, el estilo puede ser algo muy sweet, hasta aniñado o ya tipo dominatrix, eso también es parte de la fantasía. Supongo que si deseas regalarle lencería es porque tienes la confianza para expresar tus imaginaciones sexuales que la incluyen. Entonces será muy simple proponerle algo nuevo para su repertorio basado en un regalo tan obvio.

¿Cuándo dárselo? Tienes que crear una situación especial. Por ejemplo, si no viven juntos pero vives solo (me refiero sin tus padres, porque a un roomie le puedes pedir que se vaya pero a ellos no), prepara una cenita o al menos una botella de vino, le pides que llegue y la recibes en boxers, acto seguido le entregas una caja y le pides ‘Ábrela y póntelo, sólo eso’.

Si no viven solos, siempre un útil motelazo será el mejor sitio. Igualmente integras el vino o lo que gustes y entregas el regalo. La cosa es celebrar. Y si viven juntos, sin que lo note deja el regalo en la cama con una nota.

Y si todavía quieres ponerle un poco más de picante a la cosa, agrégale una cartita dirty donde no sólo expreses lo que sientes y lo mucho que la deseas sino describe lo que le vas a hacer para quitárselo.

Ya sé, seguro te estarás preguntando si no te verás incómodo comprándolo en una tienda departamental preguntando a la vendedora y viendo la cara de perspicacia de la cajera al pagar. Simple, cómpralo en línea, la madre red nos aminora esos empachos. Simplemente elige, y listo. Pide que lo envíen y se acabó.

Disfruta, es un regalo para ti que les dará mucho a los dos.

Visita

Banner Elsy Reyes 2

 

 

Share Button