Por siglos hemos sido educados bajo el contexto de que debemos tarde o temprano elegir pareja, UNA persona que nos acompañará a lo largo del camino; incluyendo el sexual. Es así que a la mayoría resulta complejo comprender a los poliamorosos. Y cuando no comprendemos algo, es fácil tildarlo de ‘malo’, es el modo de contraataque básico. Precisamente por dicha estigmatización y satanización, hay pocos datos certeros sobre la incidencia del Poliamor.

El Poliamor, consiste en tener una relación con dos o más personas con las que se tiene un lazo emocional y quizás sexual basado en la teoría de que somos polígamos por naturaleza y monógamos por educación y estándar social. Osease mijos que los poliamorosos tienen más de una pareja pero a diferencia de los monógamos, todas las parejas saben y tienen la plena convicción de que así deben funcionar las relaciones de parejas. Aquí el engaño no cabe.

Por obviedad de naturaleza humana –que siempre nos exige exclusividad- es complejo ser un poliamoroso ‘ortodoxo’ ya que los celos suelen aparecer. Ellos enuncian que el poliamor es una opción ya que puedes estar enamorado de lo que una persona te da y satisface y amarlo por ello al tiempo que amas a otro por otros factores.

El poliamor tiene su origen como tal en su estado ‘puro’ en el hippismo de la década de los 60, en la vivencia de las comunas donde el amor era para el que lo deseaba y tenía a lado. No había etiquetas de ‘novia’ ni exclusividades. No obstante, todos sabemos cómo se fue tergiversando el movimiento cuyo fin era una evolución de la conciencia y aunque fue en gran manera simiente de la revolución sexual que actualmente disfrutamos, la gran mayoría de los ex hippies hoy viven insertados a la sociedad tradicionalista recordando esa época como una locura de juventud.

En fin el punto es –dicho por la fundadora del grupo Poliamor en España- para ser un poliamoroso se requiere de “la habilidad de amar a más que una persona a la vez, y la práctica de compartir y llevar a cabo más que una relación”.

Afirma, “Para nosotros, el poliamor es una manera de hacer crecer nuestra familia. Para otros, es simplemente una manera de amar éticamente sin límites ni engaños. Disfrutamos mucho del proceso y del reto de formar y cultivar relaciones profundas, amorosas y duraderas. Sentimos que hay bastante amor en nuestra vida y hogar para más que una persona”.

Personalmente me parece que las sociedades latinoamericanas –pese al supuesto incremento que hay actualmente en el fenómeno del poliamor- no estamos estructuradas de raíz para vivirlo de manera pura. Pero siempre hay excepciones de la regla y mis respetos. El hecho de que algo no empate con nuestro molde mental no quiere decir que no debamos tolerarlo, respetarlo. Simplemente no es para nosotros, punto. Pero quizás sí lo es para otro y es muy válido. Y no se integran a éste los grupos de swingers, ese es otro boleto. Ahí hay un puro intercambio de parejas a través de contacto sexual, aquí se habla de vínculo afectivo. Tampoco en los casos comunes de infidelidad: En el poliamor todos saben, todos están de acuerdo.

Estas son las definiciones de los grupos de poliamor, escritas por la fundadora del grupo Pliamor en España.

•    Poliamorosos solteros
Poliamorosos solteros no están casados y no tienen una pareja fija. No piden ni ofrecen exclusividad en sus relaciones, sino una honestidad y respeto total.

•    La polifidelidad
Muy parecido a la monogamia pero con más gente. Se trata de un grupo de tres o más personas con un acuerdo de que no habrá relaciones románticas fuera del grupo. El romper de ese acuerdo se ve como un engaño.

•    Parejas primarias
Están casados o se consideran una pareja permanente. Tienen otras relaciones “secundarias” y “terciarias” que duran y importan, pero que no superan a la pareja primaria. Normalmente no viven juntos con las parejas secundarias ni terciarias. Suelen establecer normas para proteger a la pareja primaria.

•    Parejas abiertas
Están casados o se consideran una pareja permanente. Tienen otras relaciones con menos, más, o igual importancia de la pareja primaria. Pueden vivir juntos con las otras parejas y compartir finanzas, hijos, etc, o no. A veces establecen normas sobre como introducir una nueva pareja a la familia.

•    Grupos abiertos
Suelen vivir en una comuna o otro hogar comunitario. Puede haber una combinación de poliamorosos y monógamos. Suelen establecer algunas normas para el bien funcionamiento del hogar.

¿Qué opinan mis queridos sexonautas? Tal vez es un modo más honesto de vivir que andar jugando a la ‘casa chica’… quizás…

Muy buena info al respecto en ESTE BOLETÍN DE LA UNAM

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