Hace unos días por acá estábamos platicando sobre la posible inyección anticonceptiva para hombres. La mayoría comentó estar abierto a ponérsela de manera mensual pero hay una noticia más alentadora.

Pues resulta que un investigador de la UNAM y nada menos que Maestro en ciencias biológicas y doctor en ciencias de la producción y de la salud animal, y con un primer posdoctorado en el Departamento de Farmacología de la Facultad de Medicina, el Dr. Jiménez Trejo está chambeando para desarrollar un parche anticonceptivo para nuestros queridos caballeros. Trabajó con ratas y los resultados parecen ser alentadores. Su propuesta es generar un adhesivo cutáneo que liberare gradualmente serotonina, obvio vía subdérmica, como los Evra de las mujeres que envían hormonas sintéticas. Existen evidencias de que la serotonina regula diferentes funciones reproductivas; por ejemplo, si disminuye, la pubertad en los mamíferos machos se retrasa, y cuando los niveles en el plasma son muy altos en los humanos, se produce azoospermia, es decir, “infertilidad”.

Además, la serotonina desempeña un papel muy importante en los procesos de maduración espermática y parece que también en el mantenimiento de las células germinales del testículo. Se lograría, a través,  de un análogo de la serotonina, que se colocaría cerca de los testículos. Así como el Evra, se podría colocar en la pelvis. Digo, no creo que vayan a tener que andar con el testículo forrado de parches.Chulos se les verían.

Esto aunque sigue en investigación, y puede tomar añoooos, nos abre un panorama. Tal vez si no ya nosotros (porque la edad fértil no es eterna) nuestros hijos puedan gozar de estas opciones. Ojalá sea antes. Sin embargo, hay mucho que chambear. En una entrevista para La Jornada el Dr. Comentó que “estudios sugieren que la enzima sintetizadora de serotonina está presente en los genitales masculinos; además, ahora sabemos que la cabeza del epidídimo –tubo estrecho y alargado a un lado del testículo, por donde pasan los espermatozoides para concluir su proceso de maduración– cuenta con un sistema seritoninérgico propio. El punto medular es atacar este sistema, pero a nivel local, ya sea en el testículo o en la cabeza del epidídimo. De esta manera lograríamos que los espermatozoides no maduraran y afectaríamos su motilidad. Se debe explorar más con la serotonina, porque se trata de una neurohormona que puede tener efectos inesperados a nivel emocional o sexual, es decir, tanto en el cerebro humano como en el testículo y el epidídimo”.Y bueno, sigue la ciencia trabajando para darnos herramientas de responsabilidad. Ojalá ‘le hallen’ (como decían las abuelas) aunque la serotonina tiene papeles importantes y crear un desbalance puede ser complejo. Simplemente porque los puede hacer iracundos o depresivos, y ¡no, gracias! ¿Qué opinan?

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