Un automóvil con vidrios empañados que se bambolea y rechina, es la imagen cliché del sexo adolescente. En el interior, medios encuerados y jadeantes, dos (¿o más?) amantes con la frente perlada, trabajosamente se entregan a la tarea de lograr un orgasmo. Cualquier sitio puede albergar tu motel de ocho cilindros; la oscura esquina, el bosque, el estacionamiento del centro comercial. Es por eso que los antiguos autocinemas se colmaban de humores sexuales con el encanto de la luz violácea que regalaba la pantalla. Un automóvil puede convertirse en el sitio perfecto para la cachondería creativa de cualquier ganoso, sin importar su edad. Cuando la cama o la lavadora son territorios demasiado comunes, el coche ofrece nuevas posibilidades: puntos perfectos de apoyo, espacios diseñados para adquirir la postura ideal para penetrar y ser penetrados, felar, acariciar y encenderlo más que la gasolina. No es necesario terminar con tortícolis o los codos raspados. Hay un hotel de paso en potencia hasta en la carcacha más compacta; libre de tarifas e impuestos ¡Pimp your car!

Las 10 posiciones del Automotel

Copilota extasiada
Recorre el asiento del copiloto hasta atrás y reclínalo lo más posible.
Ella- Recuéstate sobre el asiento o el respaldo del mismo, lo más atrás que puedas, abre tus piernas y recarga tus pies en el tablero.
Él- Híncate en el espacio que quedó en el piso y apóyate de sus caderas. Besa sus muslos y aplica el cunnilingus. Para penetrarla, pídele que suba los pies y los descanse en el parabrisas. Recuéstate sobre ella para hacer el ‘misionero motorizado’.

Mujer respaldada
Empuja el asiento del piloto hasta adelante y coloca el respaldo sobre el volante.
Ella- Acuclíllate  en el asiento trasero, deja caer tu espalda en el respaldo del asiento del piloto y elévate hasta que tus muslos hagan una escuadra con respecto a tus pantorrillas. El punto de apoyo de tus manos puede ser la cabecera del respaldo o las manijas laterales.
Él- Siéntate en el sillón trasero. Sostenla de los muslos para que su vagina quede a la altura de tu cara. Dale sexo oral y después mueve su cadera hacia abajo para penetrarla.

Cuchara elevada
Recorre el asiento del copiloto hacia adelante y recarga el respaldo sobre el tablero para que este quede a 45 grados de inclinación.
Ella- Recárgate sobre el respaldo y abrázalo o tómate de la cabecera. Coloca tus pies en la alfombra o en la orilla del asiento trasero.
Él- Ponte detrás de ella, semi- hincado, apoya los pies entre el asiento y el respaldo traseros y abrázala. Tus pies darán todo el impulso.

Tacones a las estrellas
Él-  Siéntate en medio del asiento trasero, con las piernas abiertas. Sostén la espalda o cabeza de ella.
Ella- Móntate en él y deja caer tu espalda entre ambos asientos delanteros (puedes poner la ropa que te acaba de quitar para no descalabrarte con el freno de mano). Sube las piernas sobre sus hombros y recarga los pies en el final del respaldo (donde está la luz de stop).

Caminata sobre el techo
Ella- Acuéstate sobre el asiento trasero y coloca tus pantorrillas en los hombros de él y recarga tus antebrazos en el asiento.
Él-  Híncate frente a ella. Tómala de la cadera y eleva sus piernas hasta que sus pies toquen el techo del auto y penétrala. Ahora pídele que simule caminar unos pasos hacia delante.

Perrito paseador
Ella- Ponte en ‘cuatro patas’ en el asiento trasero del auto.
Él- Híncate detrás de ella y penétrala. Pídele que de vez en cuando deje caer su pecho sobre el asiento para mayor inclinación del ángulo de penetración.

La clásica
Ella: Acuéstate en el asiento trasero y deja tus piernas al aire, flexionadas.
Él- Acuéstate sobre ella con las piernas dobladas en escuadra y penétrala. Puedes impulsarte jalándote con una mano de la manija del auto.

Claxonazos a ritmo de zamba
Él- Siéntate en el asiento del piloto, recorrido lo más atrás que llegue y puedas estirar un poco las piernas.
Ella- Móntate sobre él y mueve la cadera en ochos a la ‘Tongolele’. Cuidado con la espalda, a menos que quieras un concierto de claxonazos.

La voladora
Esta sí es una hazaña pero con práctica se logra.
Él- Híncate con las piernas abiertas y la espalda vertical en medio del asiento trasero y cárgala de la cintura con fuerza. Tú llevas el ritmo.
Ella-  Semi- hincada, colócate de espaldas a él y sostente de ambos respaldos delanteros reclinados hacia delante o de sus cabeceras con fuerza (una mano de cada lado). Elévate hasta que coloques los pies en el respaldo del asiento trasero con las piernas dobladas y ¡vuela!

La cama
Sólo aplica si tu coche tiene la opción de liberar el respaldo del asiento trasero para ampliar la cajuela.
Coloquen una colchoneta y ya tienen cama. Hay suficiente espacio hasta para el 69. Es más, pueden contratar a un chofer voyeurista y hacerlo ¡a toda velocidad!

Share Button