Muchos de los que aún viven con sus padres nos envidian a los independizados, arrejuntado o casados porque tenemos un espacio libre y disponible 24/7 para tener sexo. Aquellos malabares que teníamos que hacer con el novio en turno para lograr una escapada o una ‘pinta escolar’ a un motel, aprovechar el viaje de los suegros; o ya de plano aterrizar los deseos en el coche. Entre jadeos no podías dejar de rezar que no llegara una patrulla.

Pero las evoluciones suceden y de pronto notas que solo, con roomies o en pareja ya tienes ‘dónde’. Juras que ahora sí vas a tener maratones sexuales ininterrumpidos. Sin embargo, notamos que ahora tenemos menos sexo que cuando no contábamos con un espacio. Y la cosa no va nada más del factor responsabilidades laborales e ideológicas (porque te cayó el veinte de que ya eres adulto) sino de muchos otros relacionados con algo simple: la vida práctica.

Porque puedes vivir con un grupo de roomies pero la ya famosa estampa del depa de solteras o solteros con el piso lleno de basura, pelos y cuanta cosa inimaginable, no es el escenario perfecto para llevar a tu pareja a un encuentro erótico. Y si bien arman la ‘vaquita’ para contratar a una empleada doméstica (misma que va una vez a la semana y sale exhausta jurando que no volverá), hay días que la calentura no avisa y la casa es un asco.

Y ya en pareja, nadie me negará el infortunio de llegar de un día de chamba, carreras y compromisos y tener que enviar miradas chantajistas para convencer al otro de pasar un trapo o una escoba en su -anidado de mugre-, nidito de amor. ¿Cuántas peleas no han surgido por hechos tan simples como quién va a remediar ese basurero?

Por otro lado, está la cotidianidad, ¿quieren aumentar la numeralia del sexo? No se acostumbren a él. Simple. Ya comparten el colchón cada noche y lo han asimilado tanto que comienzan a verse con tanta naturalidad que pueden comenzar a sentir que pueden dejarlo ‘para mañana’. Al fin, ahí estarán. Han terminado esos días de búsqueda de la menor razón para tener sexo a falta de un lugar fijo u oportunidades, por vivir separados. Inconscientemente, al saberse ‘a la mano’ terminan por bajar la frecuencia.

Y otro factor innegable: quizás ya tienen hijos. Ya sean de su pareja anterior o de ambos. No tengo que mencionar cómo cambia todo, pero puntualicemos en su biorritmo. Ambos sentirán físicamente cambios que no les permite encender su libido. Psicológicamente asumen que tienen una enorme nueva responsabilidad: un ser humano. Y con ello, surge una necesidad de instalarse en ‘adultos’, en personas que no pueden darse permiso para equivocarse o experimentar. Eso se instala en el subconsciente y en la cama.

¡Resuelve ya!

En DOS pasos:
Paso 1: ‘Organización tecnológica’
Ya sea con los amigos con los que vives o con tu pareja, acuerden la administración de la estética del hogar. La erótica necesita limpieza, los espacios adecuados para –si quieren- tirarse al piso a un encuentro. Delimiten tareas, horarios, e inversión para ello.
Por ejemplo, ¿odian barrer o aspirar? ¡Háganse la vida simple y compren una de esas robotinas maravillosas que lo hacen por ustedes! Bueno en realidad se llaman Roomba y se hizo famosa por aquellos capítulos de Breaking Bad (recordarán la que tenía Jesse Pinkman en su cuchitril). Pero en nuestro caso, el artefacto aunque no parecería que tiene nada de erótico, termina teniéndolo, porque te evita el encuentro sexual empolvado en pleno piso –terminar con las rodillas o el trasero negro-, las vergüenzas con los ligues que juran que vives en un criadero de pelusa y el tema de quién se apiadará de la escoba.

Resulta que la famosa Roomba barre, limpia y aspira todo lo que encuentra a su paso; todo, hasta los pelos de perros y gatos. Recorre la casa, libra obstáculos como los muebles y las esquinas y al terminar regresa sola a su base para recargarse.
Por si ‘ocupan’, encontré su Facebook y Twitter @irobotmx

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Asimismo, busquen opciones para las demás tareas del hogar como la lavada de platos, la lavandería y otras. ¡Simplifiquen su vida con tecnología! Mucho Face, mucho whatsapp pero siguen pasando la escoba de su abuela.

Paso 2
Estrategias para sumar
Rediseñen. ¿Ya lo notaron? ¿Ya comenzaron hace meses a ‘dejarlo para mañana’?. Sin aviso, toma la iniciativa y utiliza un ingrediente nuevo. Algo que rompa por completo con el esquema como ‘asaltarlo’ en plena ducha, o mientras ven televisión.

Evita
Mencionar que ‘ya no lo hacen tan a menudo’. Es estresante para ambos y el concepto generará ansiedad. Terminarán por obligarse a hacerlo sin estímulos reales; eróticos.
Recuérdale que eres su amante
Ya tiene claro que eres su esposa/concubina/roomie con derechos. Perfecto. Refréscale la memoria y hazle saber lo mucho que lo deseas.

DESPUÉS DE LA LLEGADA DE UN HIJO
Evita
Agotar tu erótica en tus hijos. Las caricias, el contacto, todo lo que percibimos y damos a través de los sentidos, es erotismo. El sexo es parte del mismo. Muchas madres agotan su capacidad erótica en el cuidado de sus hijos. Fomenta momentos para engrandecer tu erótica personal y de pareja. Procúrate momentos placenteros personales e intégralos a tu relación. Desde saborear algo con calma, darte un largo baño o llena tu ambiente de aromas.

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