Sí, lo sabemos. Durante los juegos previos, ellos ansían que lleguemos a su pene. Que las manos al fin encuentren su sitio favorito. Pero esta vez el recorrido los hará rogar por más. Y una vez en el sitio soñado, los dejaremos sin aliento.
Tus manos deben sentirse suaves, húmedas y el Xtreme Lube by Sico® es ideal para estas artes. Es un lubricante con base de siliconas y una textura sedosa y ligera, por lo que puedes usarlo desde que recorres su cuerpo y claro, aprovecharlo al máximo sobre su pene. Coloca una buena cantidad en tus dedos y comencemos:
1. Desde sus pectorales baja tus dedos en línea recta y roza la periferia de sus genitales, tocando ligeramente los testículos, los bordes.

2. Baja por su entrepierna, sube de nuevo, pero esta vez unirás tus manos en su perineo por la parte de atrás de los testículos.

3. Sube de nuevo rozando -con las palmas hacia arriba- cada una de las bolsas escrotales (sí, suena a clase de anatomía, pero en la práctica es simple).

4. Ahora sí, roza su pene con ambas manos desde el tronco hasta el glande.
Ahora, estimula su pene a dos manos:
Con seguridad, él estará al 100 para estos momentos. Puedes colocar un poco más de Xtreme Lube by Sico® en tus manos, ya que la extra lubricación te permitirá deslizar las caricias con mayor eficiencia y a él le dará una sensación deliciosa.
1. Con una mano toma su pene desde el tronco y deslízala lentamente hacia el glande. Con el pulgar masajea este último punto de abajo hacia arriba. O sea desde la corona del glande hacia el orificio uretral; o bien en un rápido círculo sobre su misma forma.

2. Al tiempo de que una mano sube, la otra comienza el recorrido desde el tronco. Es decir, la caricia nunca se detiene: cuando una está en el glande, la otra ya está en el tronco subiendo.

3. Imagina como si ‘tiraras’ de una cuerda interminable, pero –muy importante- no se trata de jalar sino de deslizar una vez que tu pulgar sienta el inicio del glande girarlo (tu dedo) para dar masaje.

4. Coloca las manos como te parezca más cómodo, es decir, con el pulgar surgiendo desde su pubis o desde la unión de su pene y testículos. O bien, altérnalos.

5. El movimiento ascendente por obviedad hará que hales ligeramente del pene, por ello aunque aumentes la velocidad, no presiones demasiado porque podrías lastimarlo.

6. Observa su cara de éxtasis y siéntete una diosa del estímulo manual.

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