Moviliza tu pelvis y aprovecha cada rincón de su vagina. Tú eres el maestro, tu pene, el ejecutante. Estas son las posiciones sexuales que no puedes olvidar esta noche, su propósito y variaciones. Utiliza al menos tres. Sí, necesitarás administrar energías. El secreto está en elegir el momento adecuado. Orgasmos y gemidos garantizados.

Elige una primera posición cómoda y que te permita puntos de apoyo. Cuando sientas que la eyaculación está cerca, cambia de postura por otra que te exija mayor esfuerzo. Al cambiar el ‘patrón’, tu cerebro envía una señal de control. Termina con una donde ella pueda colaborar, o ‘trabajar para ti’. Verás que incluso podrás tener un segundo round. ¿Necesitas algunas ideas? ¡Te las damos!

Para comenzar
1. La cortesana
Ponte de pie frente a ella. Al estar parado, tu cadera está libre de presión y tienes mayor libertad de movimiento. Busca una superficie donde ella pueda sentarse y su vagina quede a la altura de tu pene. Penetra lentamente y una vez que estés ‘a tope’, balancea tu pelvis de lado a lado, eso ‘despertará’ sus paredes vaginales. Posteriormente muévete hacia atrás y adelante. Ella deberá rodearte con las piernas y puede masajear tus nalgas con las plantas de sus pies. Mantén un ritmo de penetración: entra profundamente, espera unos segundos y sal de golpe más allá de la mitad de tu pene.

Ponle más picante
Pídele que arquee su espalda o se recargue hacia atrás y eleve sus piernas para liberar su clítoris. Al tiempo que penetras, podrás masajear este punto, presiona un poco y acaricia en círculos.

2. La unión del lobo
Ambos deben estar de pie. Ella debe inclinarse para que su pecho quede paralelo al piso y sostenerse de una mesa o la pared. Penetra y no salgas. Sólo mueve la pelvis en círculos, insistiendo hacia arriba, así estimularás su zona G. Combina con movimientos rápidos.

Ponle más picante
En vez de sostenerte tomando su cadera, inclínate un poco y toma sus muslos, con los dedos en su entrepierna. Ese roce la excitará más. Puedes hincarte sobre la cama.

3. La estrella
Recuéstala y abre sus piernas dando ligero masaje, pasa una de tus piernas entre las de ella y penetra de costado. Toma de apoyo tu brazo opuesto. Entra con fuerza, tu muslo tocará su clítoris. Es una postura perfecta para besar su boca y pezones.

Ponle más picante
Durante el movimiento, ve girando su espalda hasta que queden como cucharas, levanta su pierna de arriba y colócala sobre tu cadera. Toca directamente su clítoris con ligeros y rápidos toques, ya estará previamente estimulado gracias a tu muslo.

4. La varilla
Híncate sobre una superficie cómoda, ella recostada frente a ti. Levanta su pelvis y sostenla con las manos. Pídele que sostenga ambos pies sobre uno de tus hombros. Todo el trabajo está en tus bíceps pero será profunda.

Ponle más picante
Con tus dedos haz círculos hacia adentro en sus nalgas, sobre todo en los isquiones, los huesitos. Relajará su vagina y le permitirá sentir mejor.

El kit perfecto: Sico Ultra Sense® para máxima sensibilidad y Soft Lube® by Sico® Original para masajear y aplicar las versiones picantes. Disfruten.

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