Un un tema bastante controversial, los G0ys. Así, escrito con cero en vez de ‘o’. Este grupo se denomina a sí mismo como hombres que se sienten atraídos por otros hombres y desean contacto físico pero no son gays ni bisexuales. Dirán ‘¡Ah caray!, ¿cómo?’. Así tal cual. Ellos consideran peyorativo el término ‘Gay’ y todo su bagaje como el afeminamiento, el lenguaje corporal y verbal que podemos simplificar en la palabra (posiblemente utilizada de manera ofensiva) ‘jotería’.

Su mayor debate está planteado en que a ellos no les interesa el sexo anal. Es decir, son hombres que lucen y actúan masculinamente que no tienen dinámicas de pasivos y activos, no son hombres insertivos o no insertivos,  pero sí  se expresan a través de contacto erótico con otros hombres que igualmente lucen machotes, grandotes y fuertotes. Algunos de ellos se autocalifican como heterosexuales que desean explorar el contacto con su mismo género.

Desean  crear toda una subcultura concebida por el rechazo a la llamada  ‘vida loca’ o ‘de locas’ que -muchas ocasiones- se relaciona de manera equívoca con la homosexualidad y que alude a  drogas, promiscuidad, proxenetas, exhibicionismo,VIH,  etc.

En fin, seguimos sin comprender de manera evolutiva que la orientación sexual no obedece a la conducta. Somos plurales. Los comportamientos no son exclusivos de las orientaciones, esos clichés son los que justamente afectan la visión real de los seres humanos. Tanto hay heteros, homos, bis, trans cuya vida es intachable como los hay que se involucran en actividades poco éticas. E igualmnete no todos los gays se visten de rosa y andan con el moño y la estola de pluma fucsia. Y si sí, ora sí que ¿Yyy? Porqué no habrían de vestirse como les venga en gana. Vaya, qué ganas de seguir tildando.

Pero,  hablando un poco de VIH, como recordarán que comentamos en el par de podcasts basados en mi investigación sobre el virus con el programa de VIH de la Ciudad de México, justo esos hombres ‘heterosexuales’ que se consideran heterosexuales pero que gustan de vez en cuando echar una cana gay al aire, y que por lo regular son insertivos, o sea penetran a un compañero sexual, son los que han dispersado más la epidemia. El término como tal, de la población con la mayor incidencia es la de hombres que tienen sexo con hombres. Así. Comprobado además  por el aumento de los casos de infección por VIH en mujeres. En los 80, cuando la epidemia surgió, había una mujer por cada 23 hombres seropositivos, hoy hay una por cada cuatro hombres. La mayoría de ellas, fueron infectadas por sus parejas estables, por lo regular por un esposo o concubino. Así que hay más hombres teniendo sexo con hombres de los que nuestra mocha sociedad quisiera aceptar. Pero en este caso, no serían los G0ys, ya que ellos -dicen- no estar interesados en el contacto sexual por vía rectal.

La cosa es que siempre deseamos etiquetas, y prefieren llamarse G0ys, con un cero de neutralidad. Y muy respetable, expresiones de la sexualidad. Lo preocupante es ese divisionismo. Ponernos un nombre. ¿Terminaremos llamándonos heterotríos, lesbicoswingers, homoasexuales, heteroinfieles, bianales, heterojotas, heteroexlusivos, heteroflexiblesconpotencialfilosóficoparatenercontactoconparejasdebisexuales, gA4s? Somos seres sexuales, punto. ¿Qué opinan?

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