Múltiples beneficios sexuales y de salud: sensaciones de intensificación del orgasmo, control eyaculatorio, control de las contracciones orgásmicas (profundizándolas), evitas incontinencia, caída del suelo pélvico, pérdida de tono en la vagina y vestíbulo vaginal, en fin.

Así de simple: Lo único que tienes que hacer es apretar tus músculos pubococcígeos (los que presionas cuando aguantas la orina), sostener unos 10 segundos, soltar y repetir cuantas veces quieras. En ocasiones hacer repeticiones seguidas, y después contraer por un lapso mediano y soltar. Esto relaja tu vagina y la va ejercitando. Asimismo, pueden aplicarlos al miccionar (hacer pipí), interrumpiendo el chorro de orina de manera intermitente un par de veces antes de dejar que salga por completo y vacíen la vejiga.  son una maravilla ya que los puedes hacer en cualquier momento del día.

Por otro lado vagina se subdivide en ‘zonas’, desde el vestíbulo hasta poco antes del cérvix. Imagina un túnel rosa cuyas paredes en cada dos o tres centímetros tienen ‘calidades’ diferentes. Se les llaman anillos por su forma cónica y al ejercitarte diariamente con Kegels, puedes ir desarrollándolos dando fortaleza en el suelo pélvico y movilizándolos para usarlos a voluntad.  Esto con el fin de masajear el pene. Los anillos también se pueden ir descubriendo al penetrar a diversas profundidades, desde el vestíbulo, avanzando poco a poco hasta que el pene, o un juguete para ese propósito, hayan estimulado a diversas distancias. Por ejemplo comenzando con movimientos profundos, luego apenas en el primer tercio vaginal (donde está la mayoría de la sensibilidad, 3 a 6 cm) y hasta lo que reconocemos sensitivamente como el ‘tope’.

En el caso de los hombres, aplíquenlos si sienten pérdida de erección en el cambio, pídele sexo oral especialmente en el glande. Respira y ¡relájate! Al angustiarte, la sangre que iba camino a tu pene, se fuga. Apóyate en ese momento con kegels: presiona tus músculos pubococcígeos, como si aguantaras la orina, mantén y relaja. Eso promoverá el flujo y la vasocongestión. Si sientes pérdida de erección en el cambio, pídele sexo oral especialmente en el glande. Respira y ¡relájate! Al angustiarte, la sangre que iba camino a tu pene, se fuga. Apóyate en ese momento con kegels: presiona tus músculos pubococcígeos, como si aguantaras la orina, mantén y relaja. Eso promoverá el flujo y la vasocongestión.

Kegels ‘avanzados’ en pareja

Estos tienen como fin darle fuerza al suelo pélvico, al grupo de músculos de los cuales depende todo lo que está puesto ahí. Los músculos pubococcígeos se ponen a trabajar cuando los sostienes al aguantar la orina. Incluso algunos hombres pueden mover su pene cuando los aprietan. Ejercítalos durante el sexo. Aplica penetraciones lentas y profundas. No de golpe sino poco a poco.

Puedes hasta observar cómo va entrando el pene a su/tu vagina –lo cual resulta muy excitante- y cuando sientas que ha llegado ‘al tope’, aprieta dichos músculos; ambos aprieten. Sentirán que la vagina aprisiona al pene (depende de la fortaleza de los de ella). Ambos pueden arquearse para permitir que la sangre fluya hasta allá. Eso les dará además de sensaciones muy placenteras mucha fuerza en dicha zona.

Esto se traduce en el corto, mediano y largo plazo en mejores erecciones, eyaculaciones más controladas, orgasmos más extensivos, sostén a la próstata y al útero, vestíbulo vaginal y perineo. Evitarán la incontinencia y al tener un buen tono en dichos músculos lograrán sexo más duradero. De hecho, hay hombres que experimentan orgasmos prostáticos (sin eyaculación pero una sensación de clímax intenso) cuando realizan dicha tensión durante el coito. Y muchas mujeres sienten espasmos placenteros equiparables con orgasmos por zona G.

Cuando los apliquen en pareja, antes de la penetración, no olviden la extra lubricación con Soft Lube® Original by Sico®, créanme la sensación mejora todavía más. Increíble.

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