Un pecho coronado por pezones es lo más de lo más. La palabra pezón per se ya conlleva una importante carga erótica. Aunque claro aún hay gente que no puede pronunciar la palabra sin sentir que está diciendo una peladez.

Se sabe que la importancia del pezón en la alimentación y el vínculo afectivo con la madre establece vías neuronales que van a marcar rutas para placeres postreros. Algunas mujeres confiesan que pueden llegar al orgasmo a través de besos y caricias en los pechos: la fricción y succión del pezón puede desencadenar las sensaciones más placenteras. Unos pechos bien trabajados prometen paraísos.

Y enmarcando su importancia, sabemos que visualmente también resultan muy atractivos. Dejar notar unos pezones erectos detrás de una camisa o playera (remera para los argentinos), suele distraer hasta al Papa (bueno, no a él, perdonen). En fin, en esa búsqueda desde la década pasada se han comercializado estos falsos. Por si la naturaleza no lo permite.

(Y luego si los colocas mal o se mueven, pueden lucir bizcos)

En mi caso es al contrario, de hecho tengo stickers para evitar que en un vestido o blusa que no permite usar brassiere, se noten los cambios de temperatura en mis lolas. De hecho, recuerdo que en una salida a un antro cuando estaba en la universidad, me puse una de esas blusas que más bien son un trapo, que se amarran al cuello como un halter y también en la cintura, dejando la espalda totalmente descubierta. Entonces yo no conocía las estampitas pezoneras y -¿por qué no?- me puse ya no digan micropore, sino vil masking tape. Y descubrí porqué es la cinta favorita de las maestras de primaria. Simplemente no-se-des-pe-ga. Y yo con unas copas anestesiantes, llegué a casa y los arranqué con todas mis fuerzas (después del octavo intento de hacerlo poco a poco). Pues dolió pero no así que diga ‘¡Qué bruto!’. Pues al otro día desperté con un par de manchas rojizas en el camisón. Sí, los pobrecillos sangraron y ya no hablemos de soportar el brassiere o el chorro de la regadera. Yo aullaba. Pero parece que hoy las mujeres prefieren ya no permitirles a los pezones asomarse, sino los hacen aún ás notorios. ¿Comprarían una de estas cosas para andar levantando suspiros? ¿Ustedes señores, qué harían al meter una mano en el brassiere de la chica en cuestión y sacar esta especie de chupete?, ¿les gustan los pezones parados?

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