La EP es disfunción masculina más común. La puede sufrir un hombre de cualquier edad, desde los 15 o 16 años cuando inicia su vida sexual. Erróneamente se cree que con la ‘práctica’, teniendo sexo, harto sexo, se le irá quitando y créanme, esto sucede en muy pocos porcentajes. Se trata de un problema del sistema nervioso central, no está en los genitales y en pocos grados es cuestión psicológica.

Un hombre que sufre EP tiene una respuesta sexual normal, es decir se excita, llega a una meseta pero no puede impedir que surja la resolución. Su meseta, es decir el momento maravilloso en que llegamos al mayor punto de excitación previo al orgasmo, es corto y no puede controlar el deseo de eyacular. Nuevamente, no hablamos de tiempos, es esa sensación de carencia de control. Porque, claro, puede que haya un hombre que dure –por decir- 8 minutos pero esos mismos son un vía crucis porque en vez de disfrutar está tratando con todo y rezo no terminar, no terminar, y casi nunca consigue esa sensación de plenitud. Porque lo que duró, lo duró sudando. En otros casos, apenas comenzando el coito ya llegó la expulsión eyaculatoria. Ambos padecen EP. ¿Cómo es que sucede esto?

Les explico, lo más simple posible para que no se convierta esto en clase de anatomía. Dentro del cerebro hay una estructura llamada núcleo paragigantocelular (sí suena compleja), que es el regulador de la eyaculación o activador de control. Este núcleo depende de serotonina, un neurotransmisor, o sea una sustancia que permite que las neuronas se comuniquen y se envíen  la orden de ‘controla, aguanta tantito’ o ‘¡ya! Manda la señal para que eyacule este hombre’. La serotonina es la sustancia responsable de que eyaculen. Hasta ahí vamos bien.

Justo dentro del núcleo paragigantocelular (vaya nombre largo) hay receptores y hay tres fundamentales en la eyaculación precoz: el 5HT1A, 5HT1B, 5HT2C (no sé porqué les ponen estos nombres, demonios). Entre las neuronas se envían serotonina y estos receptores van a frenar la liberación de esta sustancia para permitir control. Cuando el 5HT1B se activa, frena la liberación de serotonina y el 5HT2C cuando recibe la cantidad adecuada de serotonina va a mandar la señal de control.

¿Comienzan a confundirse? Es simple, si los receptores no funcionan correctamente las neuronas no podrán comunicarse para que se envíe control a nivel espinal, o sea hacia los genitales. Eso pasa en los eyaculadores precoces, no hay una comunicación adecuada mediada por los receptores de nombres raritos.

Ahora sí entraremos en materia del medicamento. Lo que hace la terapia farmacológica es recapturar la serotonina y bloquear para darle al hombre más tiempo antes de eyacular.

Antes de que surgieran Priligy y  Cronadyn, ya desde hace muchos años, algunos médicos utilizaban inhibidores de la recaptación de la serotonina o sea, antidepresivos, para tratar la EP. La sustancia se conoce como paroxetina; la sustancia activa de Cronadyn. Pero para que funcione, debe actuar crónicamente, o sea, el usuario debía tomar dichos medicamentos al menos dos semanas, con el fin de ir bloqueando; como todo medicamento puede  producir efectos adversos como aneyaculación, falta de erección, falta de libido (digo pa qué quiero un hombre que dura mucho si no ganas tiene ya), ansiedad . Por ello  la dosificación adecuada recomendada por el médico es vital. La paroxetina va desensibilizando la recaptura de serotonina.

Priligy está hecho a base de dapoxetina, una sustancia que trabaja específicamente en el transportador, en los receptotes de los que ya platicamos y de manera súbita provoca que las neuronas se comuniquen adecuadamente, que haya niveles de serotonina adecuados para poder controlar. Y su gran ventaja es que el usuario la toma sólo cuando necesita control. Es decir, si hoy quiere tener relaciones, hoy la toma y tendrá ese efecto por 24 horas aproximadamente pero claro, está supeditado al asunto de la planeación, o sea necesitas saber previamente si tendrás sexo ese día.

¿Dudas?, venga, sé que surgirán pero con toda paciencia las contesto.

RECUERDEN: ESTO ES MI INVESTIGACIÓN, SIEMPRE, SIEMPRE, CONSULTEN A SU MÉDICO.

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