Un orgasmo se puede vivir de muchas maneras. Sabes que lo estás teniendo porque ninguna otra experiencia física se le parece, pero a veces las sensaciones son distintas: más intensas, o duraderas; otras veces, esa deliciosa explosión se expande por tu cuerpo, otras apenas parece un fuerte pero breve instante.

 Todos son únicos y tu manera de llegar al clímax también puede ser sólo tuya. Lo cierto es que nuestro cuerpo tiene más posibilidades de las que creemos. Exploremos.

Tus disparadores favoritos

La mayoría de las mujeres llegamos al orgasmo más fácilmente por estimulación al clítoris. Ya sea por esas maravillosas caricias de manos o por recibir sexo oral. La cosa obvia está en que es nuestro órgano sexual y como ningún otro está retacado de terminales nerviosas que mandan señales de puro placer al cerebro, poco a poco hasta que ¡bum!, ¡se crea el espectáculo! Pero tampoco es regla.

Hay muchas combinaciones. Prueba:

  • Caricias al clítoris + besos y caricias
  • Sexo oral + caricias en los muslos
  • Penetración vaginal + caricias externas al clítoris
  • Caricias al clítoris + succión de pechos
  • Solo penetración en posturas muy específicas
  • Caricias al clítoris combinadas con penetraciones dactilares a la vagina

 Hay infinidad de vías. Cada una, pero para eso estamos aquí, ¿o no? Para explorar. Prueba esto. 

Mr. Clit a todo lo que da… a solas o con él

  1. Necesita mucha humedad, mucha. Si no estás precisamente acuosa, coloca un poco de Hydra Intime Soft Lube by SICO®. Verás la mega diferencia.
  2. Las caricias, tuyas o de él, deben ir subiendo desde la entrada de tu vagina (por fuera), deslizándose por los labios menores y comenzando por la circunferencia del clítoris.
  3. Prueba giros, ochos, elipses y después insistan en la punta con combinaciones.
  4. Un juguete que vibre siempre es un divino aliado, la bala del Sico Ring®, es perfecta porque la puedes colocar donde quieras y el tiempo que quieras, sus vibraciones son justas a la intensidad necesaria. Lubrícalo muy bien.

Orgasmo vía Mrs. V

Para muchas la penetración vaginal es imprescindible para lograr el clímax, pero mucho depende de que el pene estimule la Zona G, la parte clave de la vagina. O sea, los primeros tres a cinco centímetros de la pared que da hacia tu ombligo, (no más profundo), porque justo ahí hay una conexión con las estructuras clitoriales internas. O claro, masajeando externamente durante la penetración para crear un doble juego de sensaciones. Prueba esto:

  1. En la postura de perrito, coloca almohadas debajo de tus rodillas para que los huesitos de tus pompis (isquiones), queden a la altura de los de su pelvis y una vez que te haya penetrado deja caer tu espalda estirando tus brazos hacia adelante, casi recostada. El ángulo de penetración hará que su amigo de directamente en la zona. Intensifícala más contrayendo tus músculos vaginales, dándole un apretón.
  2. Él sentado y tú montada, echa ligeramente hacia atrás y arriba tu pelvis y siente la magia.

Invita a tus lolas

Muchas sienten desde ligeras sensaciones casi orgásmicas hasta francos y extensos clímax sólo con que su chico succione sus lolas. Los pezones se conectan con nuestro útero y la succión crea contracciones allá abajo. Así que si además de los besos, él aplica artes orales en tu par, será de gran ayuda en tu camino al clímax.

Prueba

  1. Círculos de su lengua alrededor de la areola, haciendo un espiral hacia adentro para terminar en el pezón (lo que se erecta) y que cierre con broche de oro con una succión.
  2. Deslizamientos de su lengua desde el nacimiento de tus lolas debajo de la axila y de nuevo en una espiral hacia adentro ir rodeando toda, todita la piel.

Checa nuestro siguiente post sobre eyaculación femenina y ¡que comience la gozadera!

 

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