Durante los 28 días promedio que comprende nuestro ciclo menstrual, hay un gran juego hormonal que define y varía múltiples conductas y estados. El neurobiólogo Larry Cahill, de la Neurobiology and Behavior School of Biological Sciences, en California, ha detectado una impresionante gama de comportamientos y situaciones que se modifican bajo la influencia de la interacción hormonal en el ciclo. Por ejemplo, no tenemos la misma capacidad de memorización o aprendizaje durante todo el mes. No es que seamos más o menos inteligentes según el día del periodo, pero sí se alteran algunas capacidades. También surgen cambios en el oído, la atención, la emocionalidad, el manejo del estrés, el rendimiento en tareas verbales y de decodificación de información o interpretación de símbolos. Asimismo, se afecta la percepción espacial y de los colores y las formas. Incluso, el umbral del dolor.

Según sus conclusiones, podemos tener todo un panorama y respuestas distintos con respecto a algo durante un mismo mes. Explica que nos cuesta menos trabajo aprender algo nuevo, memorizar o concentrarnos cuando estamos ovulando, que nos mantenemos ‘neutras’ durante los periodos posteriores a menstruar  pero durante los días menstruales el letargo común por el bajón hormonal nos puede complicar estas tareas así como distinguir colores correctamente, diseñar, planificar, decodificar información o analizar (sobre todo a través de información que recibimos a través del oído, como que nomás no escuchamos bien) y claro, tomar decisiones. Sobre todo sin carga emocional.

¿Les ha pasado? ¡Ay! ¡Esos días!

En asuntos bioquímicos no podemos hacer nada, es un hecho, salvo adaptarnos y procurar mantenernos más equilibradas evitándonos  -de acuerdo con algunos especialistas- beber alcohol, café, comer irritantes, que promuevan ciertas sustancias y claro la inflamación. Pero, sobre todo, darnos erótica de vida, es decir fomentándonos situaciones placenteras (y no hablo de sexo, recuerden que erótica de vida es contacto con situaciones que nos brindan bienestar a través de los cinco sentidos). Una muy importante y miren que mejora increíblemente la sensación física es mantenernos, sobre todo en estaciones calurosas- frescura en la zona genital. Apuesto a que han sentido ese hervidero acalorado ahí cuando lo temperatura aumenta y -no queda de otra- hay que traer senda toalla femenina o tampón. Gran tip, refresquen la zona con toallas especiales para limpieza de genitales como las toallas Sex & Clean de Sico, que aunque están diseñadas para refrescar los genitales de ambos después de un buen round sexual, no tienen idea lo útiles que son cuando uno siente una olla express en la entrepierna en los días menstruales. Uno podría escuchar a la querida Venus exclamar Ahhhhhh! Y no sólo les harán más cómodos esos días, también por obviedad el olor se eliminará y no hay el menor riesgo de irritación ya que son hipoalergénicas y no alterarán ni el PH ni el equilibrio de la flora vaginal. Así que ya saben, habrá cosas que se nos compliquen en esos días pero controlemos las sensaciones y démonos bienestar. Ahi me cuentan.

Share Button