Para los que gustan del trabajo sexual, ¿qué les parecería un burdel completamente gratuito? Llegan, eligen a quien les parezca más apetitosa y comienzan las artes amatorias a cambio de cero pesos. Um, bueno, sólo tienen que permitirle al burdel grabarlos durante el encuentro sexual.

El Big Sister, un burdel en Praga, fue creado bajo el concepto del reality Big Brother por lo que el local -que es bastante grande y bien diseñado- está equipado con cientos de cámaras en cada rincón. De ese modo, el nogocio está en la venta de DVD’s porno-amateur de sus clientes y de videos on line que subsidian los gastos: de ahí salen los sueldos fijos de las trabajadoras y demás personal.  Supongo que es el Disneyland de quienes gustan de expresiones comportamentales como el vouyeurismo y el exhibicionismo, porque además no tienen que invertir. De paso se convierten en estrellas porno en minutos. 

En República Checa la prostitución es legal y está bien organizada por lo que este es un comercio tan válido como poner una pizzería. También pueden ir parejas a ser grabadas (por mero espíritu lúdico) y además de recibir 300 euros por ‘participar’, no pagan cover, tampoco las mujeres solas tienen que pagarlo. Únicamente a los hombres se les cobra una entrada de 500 coronas checas, unos 340 pesos (según el TC de hoy). Pueden disfrutar de buffet y de las bebidas del lugar.  Al llegar firmas un contrato de autorización de ser grabado y  a tu salida te dan tu copia de regalo.

Tienen 58 habitaciones y el tiempo límite de ocupación es de una hora.

¿Qué tal? ¿Irían?

Aquí el cuarto de controles

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