Todo parece perfecto, ambos están excitados, los besos y las caricias los desbordan y están a punto… a punto de entrar en un delicioso round pero… parece que ‘su amigo’ está algo ‘flojito’. ¿Se acabó el show? Olvídalo que apenas empieza.

Sabes que está excitado. Puedes olerlo, pero ¿por qué su pene parece no querer cooperar? Aquí las estrategias

1. Sácalo de la situación de urgencia
Aunque parezca loco, si el estrés o la presión por satisfacerte comienzan a comerse sus nervios, su cuerpo se sitúa en estado de emergencia. Como cualquier mamífero, su cuerpo enviará mayor sangre hacia las extremidades. Porque es tal la presión que por defensa natural su organismo se preparará para correr. Literal. Esa sangre no irá rumbo a sus genitales donde tanto desean que se encamine.

• No te quedes viendo su pene, mucho menos pongas cara de alerta. Quítale el foco a su pelvis o se presionará más.

• No toques a ‘su amigo’. La clásica respuesta es tomar el pene y comenzar a tirar de él, como si tus manos gritaran ‘¡Reacciona!’. No sucederá, estás aumentando la presión emocional.

• Pídele que se siente en la cama y móntate en él abrazándolo y cruza tus piernas en su cadera. Tómalo de la nuca y acerca tu cara a su cuello. Bésalo suavemente, acaricia y exhala largamente cerca de su oído. Dale seguridad, la respiración lo ayudará a bajar el ritmo.

• Invítalo a tocar y toca tantas zonas como puedan, sin pasar por sus genitales. Elimina el falocentrismo. Incluso él puede llevarte al orgasmo manual u oralmente. Sentirá que la atención ya no está en su pene. En poco tiempo la erección volverá, en especial de verte llegar al clímax.

2. Está desconectado
Ok, logró una erección, pero la firmeza va y viene. Están a punto y de nuevo se va. Incentívala.
Antes que nada ¿qué es firmeza?

Checa, compáralo con alimentos
Grado 1: como gelatina
Grado 2: plátano sin cáscara
Grado 3: plátano con cáscara
Grado 4 (óptima): pepino

• Toma con una mano sus testículos y con la otra presiona ligeramente en la base del tronco del pene de manera intermitente.

• Sube lentamente tu mano (utiliza un poco de lubricante con base de agua), hasta la corona del glande. Desliza y baja lentamente.

• Con la otra mano masajea un poco sus testículos y con el dedo medio haz una ligera presión en la unión de éstos y el perineo.

• Cuando veas que la firmeza va mejorando, aplica algunas succiones orales a su glande. A nadie le gusta darle sexo oral a un pene flácido, no lo apliques hasta que notes que está al menos en una firmeza ‘plátano sin cáscara’.

Tip estrella: Si pierde la erección de nuevo una vez que te ha penetrado, pídele que se mantenga inmóvil por unos momentos y presiona con tus músculos pélvicos como si hicieras ejercicios de Kegel.

¿No sabes cómo hacer kegels? Un repaso:
Lo único que tienes que hacer es apretar tus músculos pubococcígeos (los que presionas cuando aguantas la orina, y sientes cómo se eleva tu perineo), sostener 5 a 10 segundos, soltar y repetir cuantas veces quieras. En ocasiones hacer repeticiones seguidas, y después contraer por un lapso mediano y soltar.

3. Se le pasaron los tragos
Sí, a veces pasa. Entre la celebración y lo rico que lo estamos pasando en los previos, los tragos hacen estragos. Aunque unas copas nos relajen y hasta ayuden en el proceso de desinhibición erótica, hay un límite que al pasarse actúa como feed back negativo y se afecta la vasodilatación.

Lo mejor es beber agua y comer, así como tomar café o alguna bebida azucarada. Sólo queda dejar que ‘se le baje’ y aplicar las técnicas de erotización una vez que está un poquito menos pasado de copas. Otra razón más para medirse.

 

Acá un repaso, y otros tips en video

 

 

 

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